Incineración individual de mascotas
La incineración de una mascota es un proceso bastante similar al proceso de incineración de una persona.
Cuando se contrata el Servicio de Incineración Individual su mascota se introduce sola dentro de la cámara de incineración. En ese momento, al igual que en el caso de las personas, los familiares que así lo deseen, pueden estar presentes para dar el último adiós a su mascota.
Una vez iniciada la incineración, el proceso de incineración tarda aproximadamente entre dos y tres horas, dependiendo de la mascota. Cuando finaliza la incineración propiamente dicha, necesitamos esperar a que la temperatura de la cámara disminuya para poder extraer los restos de la cámara de incineración.
Los restos óseos resultantes de la incineración se someterán posteriormente a un proceso de cremulación, que es la manera tradicional de tratar los restos.